LOS ALCÁZARES/ Desde la Ley Antitabaco tanto monta, monta tanto, el afán recaudador municipal como el ansía comercial en la vía pública.

REPORTAJE FOTOGRÁFICO

MORENTE

 Según lo dispuesto en la Ley Antitabaco (02.01.2011) se puede fumar en las terrazas de los bares y restaurantes, consideradas como tales aquellas que tengan, como máximo, dos paredes y techo. Es decir, que al menos uno de los lados tiene que estar totalmente abierto al exterior.

Hay que ver el partido que se está sacando en Los Alcázares a esta Ley. Para muestra valga el “botón” del Paseo Río Nalón. Los comerciantes allí instalados deben mucho a esta Ley que les ha permitido duplicar o triplicar el aforo de sus establecimientos. En Los Alcázares y en otras muchas poblaciones. El caso de Valencia en 2012, recogido  en la HEMEROTECA, es otra muestra. La protección de los derechos de los no fumadores en espacios cerrados está dando mucho de sí, y ha supuesto el negocio de su vida para quienes en un principio se sintieron perjudicados. Esta Ley les está compensando con creces. La calle, en sentido amplio, es una fuente de dinero para quienes la explotan en provecho propio, haciendo valer su “necesidad y derechos” ante una autoridad tan incompetente como interesada económicamente, que se olvida del interés general.

Indiscutiblemente estamos ante un hermanamiento lucrativo entre la Ley Antitabaco y las Ordenanzas Municipales (que, dicho sea de paso, no se respetan) sobre ocupación de la vía pública. Existe un vínculo indisoluble entre la explotación privada de suelo peatonal, el ansia recaudadora del Consistorio y una ambición comercial que no  conoce límite. Si en el Paseo Río Nalón, cuya atmósfera se “enriquece” con humos de cocina y tabaco, vapores diversos y olor a grasa y comida, se prohibiese fumar, se daría el primer paso para que residentes y viandantes respirasen aire sano, sin contaminar. Pero ese atentado contra ciertos bolsillos no llegará a producirse mientras se considere que mantener la vía pública en tan lamentables condiciones es dar vida a una zona del municipio. Nadie cederá de buen grado el espacio ganado y cercado.

El problema de ocupación de calles con instalaciones hosteleras [en otras ciudades son provisionales, en Los alcázares asentamientos permanentes] es general y va de la mano del ruido como principal molestia para el vecindario, que observa perplejo como el Ayuntamiento se beneficia por partida doble: a los comerciantes les cobra tasas por ocupación de la vía pública y a los vecinos impuestos, tasas y arbitrios durante todo el año. Ni que decir tiene que los primeros gozan de todos los privilegios en zona pública, mientras que a los segundos, como ya manifestase el Defensor del Pueblo, se les niega hasta el derecho a no ser molestados en sus propias casas.

 

¿DÓNDE ESTÁ EL LÍMITE DE AUTORIZACIÓN DE FALSAS TERRAZAS CONSOLIDADAS?

El mayor problema, en un municipio en el que abundan cada vez más las falsas terrazas hosteleras, es que todos se consideran con el mismo derecho a ocupar lo que es para uso general, dándose la circunstancia de aceras invadidas, calles peatonales con asentamientos permanentes e incluso calles cortadas al tráfico para hacer posible  instalaciones donde se pueda comer, beber y fumar. En cuanto al número de establecimientos que se permiten en una zona determinada, el Ayuntamiento no pone límite, de ahí su amontonamiento hasta la saturación.

En uno de los cinco edificios de viviendas que conforman el Paseo Río Nalón, todos los locales, absolutamente todos, realizan actividad hostelera y tienen falsa terraza. En el Residencial Nuevo Principado, una urbanización abierta, no un parque temático y de ocio, las instalaciones de este tipo se dan la mano y los comensales se sientan hombro con hombro, entre ruidos (reforzados con música ambiental y retransmisiones de TV), bullicio y algarabía, dentro de recintos adosados. Disfrutan así durante el rato que están sentados. Los residentes “disfrutan” todos los días, especialmente por las noches. Es cuestión de modelo turístico. Lo que en otras poblaciones desapareció hace tiempo (o intentan erradicarlo), más preocupadas por la calidad que por la cantidad de turistas, aquí se promociona. El gentío no es sinónimo de buen negocio, pero aquí se apuesta por lo contrario.

En 2012 los vecinos solicitaron a su Alcalde (el actual) que declarase este espacio Zona Acústicamente Saturada y por inmisiones diversas, siguiendo los dictados de la Ley de Protección Ambiental Integrada que, como no podía ser de otro modo, en Los Alcázares se ignora sistemáticamente. Asimismo, el Defensor del Pueblo recomendó la petición de los vecinos y el Alcalde aceptó las sugerencias que le formuló, pero… si te vi no me acuerdo. Hasta ahora, ni caso. No interesa poner orden porque, tal y como está el paseo, es un auténtico chollo para las arcas municipales, y una fuente de ingresos para un grupo de escogidos, así que ni un paso atrás, el suelo “conquistado” para la hostelería no hay que rendirlo a los vecinos. Como dicen en Cieza: olivica comía, huesecico al suelo.

 

EL AYUNTAMIENTO, NO EL VECINDARIO, ES EL ÚNICO RESPONSABLE DE LA EXPLOTACIÓN ABUSIVA DE LA CALLE CON FINES COMERCIALES. ES SU PROBLEMA.

Quién es el responsable. Dónde está el origen del problema. La culpa es del  Ayuntamiento por crear falsas expectativas de negocio en los hosteleros que, habiendo conseguido llegar hasta donde les han dejado (por inacción municipal) no están dispuestos a ceder, aunque el trato de favor que están recibiendo suponga un agravio comparativo para su propio sector, en el que hay establecimientos sin posibilidad de “construir” falsas terrazas como las suyas.

Los comerciantes han invertido su dinero en asentamientos (no estamos hablando de sombrillas, mesas y sillas que se retiran a diario) en medio de la calle, hasta tal punto que los espacios cerrados (y cubiertos) generados los consideran de  su propiedad y uso exclusivo. En el hipotético caso de que se tuviesen que sentar a negociar con los representantes de los vecinos (lo de siempre: consenso, conciliación de intereses, etc.), siempre lo harían desde una posición dominante, de fuerza, puesto que ya están instalados, la calle suya y, llegado el caso, recurrirían incluso al apoyo de “sus” clientes (en la capital ya está pasando) los que van a tomárselas allí, solo a eso, pero que no sufren las molestias que soportan los vecinos, que al final, sin salir de sus casas, se les hace culpables de que la economía no se desarrolle, los negocios no prosperen y de que no se creen/mantengan puestos de trabajo. La retahíla de costumbre. El Ayuntamiento, ¡cómo no!, de observador pasivo.

Si los vecinos callan, malo, y si se quejan peor.  Los hosteleros, paso a paso, poco a poco, se van adueñando de lo que es de todos: LA CALLE, para explotarla exclusivamente en su propio beneficio, mediante el correspondiente “peaje” al Ayuntamiento. La Ley Antitabaco les mostró el camino a seguir y ellos lo aprovecharon. El silencio y prudencia de los vecinos, el no echarse a la calle y formar la escandalera, ha dado pie al Grupo Municipal Popular para esquilmar todo lo que obstaculizaba su Plan de Dinamización (?) en esta zona del municipio, y que el Defensor del Pueblo les recriminó en su día: bancos, palmeras, alcorques, jardineras y papeleras fueron retirados definitivamente ¿Dónde se ha visto semejante salvajada para cambiar el uso de una calle?  Solo en Los Alcázares.  Y presumen de ello. Y la prensa regional tradicional ni se entera.

 

UN ESPACIO URBANO INSEGURO SIN CONTROL DE AFLUENCIA DE PÚBLICO

De seguridad en la zona y de prevención de riesgos personales mejor no hablar, basta con abrir los ojos para imaginarse lo que ocurriría en una situación de emergencia, cuando la multitud tuviera que reaccionar de inmediato y sortear todo tipo de obstáculos precipitadamente, a la carrera. Téngase en cuenta que solo en Río Nalón se concentran treinta y siete restaurantes y bares, a los que hay que añadir los ubicados en el inmediato C. C. Balneario (junto al Hotel 525). En ambos espacios peatonales, colmatados/saturados de falsas terrazas hosteleras permanentes, se dan cita centenares de personas sin limitación de aforo, de toda edad y características.

Si en Los Alcázares hay clientela, actual y potencial, para 1.000 terrazas hosteleras, que se autoricen y se ubiquen correctamente, no entre edificios de viviendas, no cambiando el uso de espacios urbanos, no inventándose suelo. Son industrias molestas y, precisamente por eso, deben instalarse donde no molesten, o en la plaza del Ayuntamiento, por poner un ejemplo.

Así las cosas, sería deseable que semejante atropello/abuso institucional en contra del interés general, para favorecer a particulares, tuviese merecida respuesta ciudadana en la próxima convocatoria electoral local. Lamentablemente la inmensa mayoría de los más afectados, residentes en el Paseo Río Nalón y su entorno, no votan en Los Alcázares. Por eso el Grupo Municipal Popular hace lo que hace, ante una oposición que no se decide a bajar de las nubes. Dicho de otro modo: los promotores inmobiliarios construyeron un paseo, el PSOE lo recepcionó y conservó, y el PP se lo ha cargado. ¿O no? La actuación del GMP y la de los hosteleros, en lo que a sacar provecho económico se refiere, es comparable. Tanto monta…

 

COMENTARIOS A LAS IMÁGENES DEL REPORTAJE FOTOGRÁFICO

Sugiero verlas a pantalla completa, de una en una. Cinco imágenes muestran catorce falsas terrazas hosteleras de otras ciudades que, básicamente, cumplen las condiciones de este tipo de instalaciones, que deben ser provisionales, es decir, que se deben recoger/retirar a diario para que la calle recupere todas sus funciones. La vía pública se ocupa con: toldos, sombrillas, mesas, sillas, maceteros y pequeñas vallas separadoras.

Otras dos imágenes, lo mismo que la de cabecera, muestran lo que es capaz de concebir el ansía comercial sin limitaciones y el afán recaudador municipal, compensando las limitaciones de  la Ley Antitabaco con una manga ancha que admite como terrazas provisionales construcciones” consolidadas y duraderas,… vamos, que no se retiran en todo el año, ni siquiera fuera de temporada y de horario comercial. Normas, Ordenanzas y Decretos municipales son papel mojado en Los Alcázares. Qué vergüenza.

La última de las imágenes resume el EXPOLIO perpetrado por el Ayuntamiento (léase Grupo Municipal Popular) con desfachatez, prepotencia y altanería, en un espacio urbano que no es suyo, sino de todos los ciudadanos: un paseo peatonal ajardinado entre edificios de viviendas, que debe ser RESTITUIDO. 

 

HEMEROTECA. NOTICIAS RELACIONADAS

09.12.2012 «Tres de cada cuatro bares tienen terrazas. La ley antitabaco ha disparado el número de licencias de 1.794 a 2.840 apenas año y medio después de que entrara en vigor»  (El Mercantil Valenciano. Levante-emv.com)

http://www.levante-emv.com/valencia/2012/07/09/tres-cuatro-bares-terrazas/919936.html

16.06.2017 «Murcia Vs. Los Alcázares en falsas terrazas hosteleras sobre vías peatonales»

http://newseuropa.es/los-alcazares-murcia-vs-los-alcazares-en-falsas-terrazas-hosteleras-sobre-vias-peatonales/

08.05.2017 «Hermanamiento lucrativo entre la Ley Antitabaco y las Ordenanzas Municipales sobre ocupación de la vía pública»

http://newseuropa.es/los-alcazares-hermanamiento-lucrativo-entre-la-ley-antitabaco-y-las-ordenanzas-municipales-sobre-ocupacion-de-la-via-publica-2/