El gran ‘show’ del VAR en Ipurua: gol concedido, penalti anulado y dos rojas directas

EL MUNDO

Bienvenidos al gran ‘show’ del VAR. El vídeoarbitraje en su máximo esplendor, al rescate de un árbitro que observó todo al revés de cómo sucedió. Iglesias Villanueva y sus asistentes de campo no sabrán muy bien si sentirse aliviados, porque sus errores fueron enmendados, o profundamente señalados, porque su pésimo arbitraje quedó a la vista de todo el mundo. Hasta en China y Japón, que para eso (se supone) se juegan partidos de Liga los domingos por la mañana. [Narración y estadísticas: 2-1]

A todo esto, y antes del parte de sucesos, toca decir que el Eibar derrotó al Alavés en Ipurua, cortando la excelente racha de resultados que había aupado a los de Abelardo a la segunda posición de la tabla, pisando los talones al Barcelona. Un triunfo merecido del conjunto armero, que completó un gran encuentro tras encontrarse con un gol en contra en el minuto 4 y con el que frena una dinámica negativa de tres partidos sin ganar.

Ese fue el resultado de un gol del Alavés anulado y posteriormente concedido, un presunto penalti a Jordán que en realidad era fuera del área y que conllevó la expulsión de Duarte y otra roja para De Blasis que Iglesias Villanueva optó por revisar en la pantalla que tiene a su disposición. Una locura. El fútbol del siglo XXI era esto.

Todo comenzó en el minuto 4, con el gol del Alavés. Jony botó una falta frontal muy lejana que Manu García convirtió en gol con un remate de cabeza. Lo hizo con el banderín del linier levantado, por lo que el árbitro decretó fuera de juego. El VAR, sin embargo, le advirtió de que quien estaba en posición ilegal no era el capitán albiazul, sino su compañero Maripán, así que el gol subió al marcador.

Férrea defensa

El Alavés adoptó a partir de entonces su clásica estrategia cuando va ganando, confiarlo todo a su férrea estructura defensiva. Pero el Eibar supo encontrar una grieta y pasados los 20 minutos logró dejar solo a Jordán cabalgando hacia Sivera. Duarte no tuvo más remedio que cortar el peligro por las bravas. Penalti sin mayor castigo, según el árbitro. Falta fuera del área y roja directa para el defensor del Alavés, según le corrigió el VAR.

El lanzamiento de esta falta, ejecutado por Orellana, golpeó en el palo y el Eibar comenzó a partir de ahí un asedio total, aprovechando su superioridad, con Peñapor la banda derecha castigando sin clemencia a la defensa vitoriana. Un asalto que continuó durante la segunda mitad, en la que de nuevo el VAR hizo acto de presencia. Tras una dura falta al tobillo de De Blasis a Vigaray, el árbitro se fue a revisar el vídeo para ver qué había pasado. Mientras lo hacía, el argentino le protestó y se llevó una amarilla… y segundos después la roja directa, que era el castigo que su entrada merecía.

Y fue curiosamente con 10 jugadores cuando el Eibar logró al fin el empate, gracias a un disparo frontal de Jordán (marca de la casa) tras una gran jugada por la izquierda de Cucurella, cuya entrada al campo había sido la reacción de Mendilibar a la expulsión de De Blasis. A partir de entonces las fases de dominio se equilibraron, aunque siempre con preponderancia armera. Ya en el descuento, el Eibar obtuvo justicia con un portentoso cabezazo de Diop a la salida de un córner. Aquí no intervino el VAR, lo que, visto lo visto, fue noticia.