Siete mil ‘abuelas infractoras’ regalan sus puntos del carné

El 20% de los sancionados en carreteras de la Región y que no han sido identificados al momento de la multa recurren a familiares o amigos para no quedarse sin permiso de conducir

LA OPINIÓN

Un 20% de los murcianos que son sancionados con la pérdida de puntos en el carné de conducir atribuyen la infracción a terceras personas. La cifra asciende a unas 7.000 personas en la Región que aceptan que se les atribuya la multa con la consiguiente pérdida de puntos a pesar de no haberla cometido para ‘proteger’ al verdadero infractor. Así lo pone de manifiesto Mario Arnaldo, presidente de los Automovilistas Europeos Asociados (AEA), a preguntas de esta Redacción.

En general, explican desde la asociación, el perfil que más se repite es el de una mujer adulta o mayor -esposas, madres y abuelas de jóvenes conductores que ya no están al volante y que deciden ser ellas las que sean sancionadas con la pérdida de puntos para no perjudicar a sus hijos o nietos que sí conducen y que lo necesitan para desplazarse al trabajo. Pero también ocurre con familiares, amigos y allegados que apenas utilizan el coche y pueden permitirse regalar sus puntos a personas de su entorno más cercano.

Arnaldo apunta que esto se debe a un «problema» general que se está repitiendo: «No se para en el acto a los usuarios que cometen la infracción». Además, «Tráfico está dejando toda la capacidad infractora a los radares de tráfico», lo que supone «perder el carácter ejemplarizador y que se haya convertido simplemente en un instrumento de recaudación».

El presidente de AEA explica que si no se para e identifica al verdadero infractor «se pierde el carácter disuasorio de evitar de verdad la infracción», es decir, el fin principal de la multa, dice, es «amonestar al conductor que ha cometido la infracción para que no la vuelva a hacer».

También, añade, «se pierde la ejemplaridad: no se busca que alguien pague una multa, sino que la pague aquel que la ha cometido. De esta forma, se convierten en unos meros instrumentos de recaudación».

Durante el pasado año, dos de cada tres denuncias se debieron al exceso de velocidad en carretera. En el caso de la Región de Murcia, se formularon 121.944 sanciones por este motivo, de las cuales solo se notificó o se paró en el acto al conductor en el 3,8% de los casos: es decir, en 4.639 multas. El resto, casi en el 97% de las sanciones no se detuvo de forma presencial al infractor. El resto de infractores fueron ‘cazados’ por radares fijos o móviles de la Guardia Civil. Esta cifra supondría 117.305 de las 121.944 sanciones totales.

De esas 117.305 denuncias en las que no se paró al infractor, el 30% de ellas fueron con pérdidas de puntos: 35.191 en total, según las estimaciones de AEA, que calcula que el «fenómeno de atribuir la autoría de la infracción a otra persona para proteger los puntos se daría en el 20% de los casos, es decir, en 7.038 personas» de la Región de Murcia.

El propio Arnaldo señala que esta práctica está cada vez más en auge, al contrario que la de comprar y vender los puntos del carné a través de Internet. Esto es, en estos momentos, «algo anecdótico, ya que apenas hay casos» en comparación con el ‘encubrimiento’ de la persona que ha cometido la infracción.

El 40% de estas multas se notifican en domicilios «por la falta de agentes»

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), sindicato mayoritario de guardias civiles de la Región y que preside el murciano Juan García Montalbán, denuncia que el 40 por ciento de las multas de los radares de Tráfico son notificadas directamente en los domicilios de los ciudadanos debido a la falta de agentes del Instituto Armado encargados de elaborar el boletín de denuncia.

«Está primando la recaudación de la sanción», lamentan, frente a la «función real» de los agentes, que debería primar la «prevención». «Debe meditar, vista la desgraciada estadística de siniestralidad, si es eficaz un castigo en forma de sanción después de 15 días de cometer infracciones durante un trayecto vacacional», escribía AUGC a modo de ejemplo en un escrito remitido al responsable de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, animando a la reflexión sobre el uso actual que se está haciendo de los radares móviles.