La vuelta del turismo inglés en mayo da esperanzas al sector hotelero regional

Cierre de temporada veraniega el pasado año en La Manga. URQUÍZAR

El sector perdió ingresos por valor de 160 millones de euros en 2020 y mantiene a 1.000 empleados en ERTE

Esperanza en el sector hotelero regional con la vuelta del turismo inglés a partir de mayo, pero por el momento no se ha traducido en un aumento de reservas en los alojamientos de la Costa Cálida. La patronal hotelera Hostetur ha recibido con ilusión pero también con precaución el anuncio del primer ministro británico, Boris Johnson, de que a partir del 17 de mayo volverán a autorizarse los viajes turísticos, tanto de salida como de entrada en Gran Bretaña. Los hoteles de la Región irán reabriendo sus puertas paulatinamente a partir de mayo para poder ir retomando el ritmo de trabajo que tenían entre manos y al que estaban acostumbrado en periodos de prepandemia.

Tras asumir que la Semana Santa tendrá un impacto mínimo en la actividad del sector, por no decir casi nulo, la vista está puesta en mayo. Y aunque el plan del primer ministro británico esté sujeto a revisiones, hay un halo de esperanza para los hoteles regionales. La Región no tiene, en un principio, previsto abrir sus fronteras de cara a las vacaciones de Semana Santa por lo que en el mes de marzo los hoteles cumplirán un año cerrados.

Hay un punto negativo en todo esto. Frente a las cifras estratosféricas en reserva de plazas que han anunciado las patronales de Baleares, Comunidad Valenciana o Cataluña, con un aumento de hasta un 600% y un 225% en la Costa Brava, a la Región ese contagio de buenas cifras no ha llegado. Los británicos por el momento no han reservado en la Costa Cálida pero Hostetur cuenta con que el turista británico, que ha tenido fuertes restricciones en su país durante los últimos meses, querrá salir: «Todos vamos pensando que poco a poco los británicos vayan contratando con nosotros. Aunque otras comunidades hayan tenido un revulsivo en esas reservas, nosotros no lo hemos notado», señala Soledad Díaz, presidenta de Hostetur.

El buen ritmo de vacunación en el Reino Unido puede permitir eliminar las restricciones al contacto social a finales de junio, según la hoja de ruta «cauta, pero irreversible», que anunció hace unos días el primer ministro británico, Boris Johnson. Su plan, siempre sujeto a que hospitalizaciones y muertes continúen a la baja y no surjan variantes que amenacen la efectividad de las vacunas, comenzará el 8 de marzo con la reapertura de escuelas y universidades y concluirá, en el mejor escenario posible, el 21 de junio con el fin de «todos los límites legales al contacto social» y la luz verde a grandes eventos. El turismo tendrá que esperar hasta mediados de mayo, aunque habrá una revisión el 12 de abril. Johnson cree que la normalidad se iniciará en junio.

El Gobierno continúa sopesando medidas para mitigar el riesgo de importar mutaciones peligrosas del coronavirus y anunciará una estrategia concreta en ese terreno el próximo 12 de abril. Los desplazamientos internacionales no esenciales no se reanudarán al menos hasta el 17 de mayo. Está en el aire asimismo la implantación de certificados de vacunación y de test negativos que ayuden a la reapertura de ciertos sectores. Johnson aseguró que están en estudio, si bien existen dudas en aspectos como la privacidad o la «discriminación» que pueden generar.

El Reino Unido ha administrado casi 18 millones de dosis de la vacuna. Para el 15 de abril espera haberla administrado a los mayores de 50 años y, antes de que termine julio, a todos los adultos.

Un año duro

El sector hotelero registra cifras negras del pasado año. La Asociación Regional de Hoteles y Alojamientos Turísticos cifra en 160 millones de euros la pérdida de ingresos en 2020 solo en este sector y calcula que unos 1.000 empleados permanecen en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). «Estas cifras van a más porque debemos tener en cuenta que el sector multiplica la generación de riqueza en otros ámbitos, y el año pasado esto no ha pasado», remarca el presidente de la asociación, Juan Carlos García, quien señala que las pérdidas este año «no serán tan absolutamente disparatadas», pero coincide con Hostetur en remarcar que no ha habido un repunte de reservas en los últimos días por el anuncio británico.

Bartolomé Vera, presidente de la Agrupación de Hoteles y Alojamientos Turísticos de Cartagena, cuenta que desde los propios hoteles se han puesto en contacto con los clientes más asiduos para conocer sus planes y la respuesta es la misma: «Nos dicen que el mensaje del Gobierno inglés es que no es seguro que a partir de mayo se levanten las restricciones con lo cual no es seguro que puedan salir». Esperan que el ritmo de vacunación sea bueno, «eso permite saber el número de personas inmunizadas, y por tanto los potenciales clientes que podemos tener desde Reino Unido e incluso desde Alemania».

El sector ha vivido la llegada de casi 22.000 viajeros en enero con un total de casi 39.000 pernoctaciones en la Región. Cifras muy inferiores a las registradas en el mes de enero de 2020, donde se registraron la llegada de 71.800 viajeros y 136.800 pernoctaciones. El grado de ocupación media pasó de un 33,4% a un 16,1%, según los datos de establecimientos hoteleros del Centro Regional de Estadística de la Región de Murcia.

En los hoteles de la Costa Cálida, el porcentaje de hoteles abiertos en enero era de un 30% frente al 50% del mismo periodo de 2020. El número de viajeros pasó de 22.830 a 5.392.