Los preparativos para el rodaje de la película de Warner Bros convierten el entorno de la plaza de Cruz y la calle Trapería en la capital húngara
Millie no se lo puede creer. Esta británica con familia de origen húngaro camina por la calle Trapería de Murcia anonadada, entre la perplejidad y el regocijo. «¿Qué está pasando? ¿Estoy aquí o en Budapest?», cuenta tras la sorpresa que se ha llevado en el día de su cumpleaños cuando al salir a la calle se ha encontrado todos los comercios y letreros con rótulos en húngaro. Saca fotos, graba vídeos y, después, hace una videollamada a su familia para contarles lo que ve. Como ella, la gran mayoría de los peatones a esa hora, entre Trapería, la Plaza de la Cruz y los Soportales, una zona convertida en un hervidero de ir y venir de personas.

Porque a los curiosos se suman el incontable número de trabajadores del equipo de técnico que se ha movilizado para el rodaje de una secuencia de ‘F.A.S.T.’, la película producida por Warner Bros., y que estos días filma diferentes escenas en la Región. El lunes y el martes le tocó a Mahoya, en Abanilla, y el miércoles a Murcia. En este caso, lo hará convertida en lo que todo apunta que será Budapest, o al menos una ciudad húngara. Eso se desprende de los rótulos vinílicos con los que se está ambientando este entorno y los locales y negocios que aparecerán en pantalla.
Ruy de Bisbal es el encargado de uno de estos establecimientos: donde ayer se anunciaban jamón y embutidos hoy se venden «szendvics» (sandwiches). «Ha entrado un grupo de húngaros, porque han visto todo escrito en húngaro», explica este joven a LA VERDAD. Señala a la corriente humana que va y viene por la Calle Trapería: «Están emocionados, míralos, es un rodaje de Warner».
Donde había una farmacia, hay una «gyógyzsertár» y lo que era un estanco ahora es un «dohánybolt». Las empanadas argentinas han sido sustituidas por una invitación a tomar chocolate: «Lépj be egy csokolade». E incluso se nos anima a ir al teatro: «Klasszikus? Talán. Unalmahas? Soha» («¿Clásico? Tal vez. Aburrido. Jamás»). Y la calle Nicolás Salzillo ahora se llama Széchy Andor. «Mérnök az automatikus turbina egyik megalkotója». O lo que es lo mismo: uno de los ingenieros que creó la turbina automática. No se ha escatimado en detalles: los expositores de guías ofrecen planos sobre Budapest en diferentes idiomas.
