El Real Murcia se reencuentra en casa y salta al play off (1-0)

Un gol de Alberto González sentencia un partido muy espeso y permite a los granas ganar al Mancha Real y encadenar tres triunfos en cuatro jornadas

LA OPINIÓN

Los goles de casi rebote también valen. Los goles de casi rebote pueden tener tanto valor que sirven para relanzarte definitivamente en la clasificación. Un gol de casi rebote ha permitido este domingo al Real Murcia ganar al Mancha Real, romper una racha de dos meses sin sumar un triunfo en casa, encadenar por primera vez en la temporada dos victorias consecutivas y, por si fuera poco, marcharse al parón navideño con las pilas totalmente cargadas.

Tres triunfos en cuatro jornadas han hecho olvidar todos los nervios y todo el estrés que durante el mes de noviembre aparecían en cada rincón de Nueva Condomina. La pena, que cuando el Real Murcia empieza a vivir un mes dulce, la competición se corta por las fiestas navideñas. No será hasta el próximo 9 de enero cuando vuelva a rodar el balón en Segunda RFEF, pero los aficionados granas podrán comerse el turrón y las uvas con tranquilidad. La victoria ante el Mancha Real confirma el despertar y vuelve a impulsar a los murcianistas en la lucha por llegar a un primer puesto al que no pueden renunciar nunca.

No fue el mejor partido el que se ha vivido en Nueva Condomina. Tan gris como el cielo, tan triste como una grada vacía, el choque frente al Mancha Real ha sido de lo más espeso. Tan espeso como el gol que dio la victoria a los murcianistas. Llegó en la segunda parte, llegó en una falta casi desde el córner. Pocos recordarán a estas horas lo mal sacada que estaba, a pocos les importará que el balón llegó a Alberto González tras varios rebotes. Nada vale eso si el central murcianista batió a Lopito para poner el 1-0 y romper otro partido feísimo.

Fue en el minuto 55 cuando el Real Murcia abrió el marcador, fue en ese momento cuando se acabó el suplicio vivido desde el inicio del partido. Solo los laterales salvaban a los granas ofensivamente. Con Alberto López ya integrado completamente en la plantilla tras su fichaje en noviembre y con Mario Sánchez cada vez más cómodo con la elástica grana, ellos fueron los que tiraron de un equipo que sufría ante un rival bien colocado.

Pero el protagonismo de los laterales también dejaba cosas negativas. Con Alberto y Mario Sánchez con espacios, desaparecían completamente Pablo Haro y Dani García. Éste último fue el que menos se dejó ver en una primera parte demasiado sosa, en la que el primer tiro entre los tres palos no llegó hasta el minuto 44, y también fue casi de rebote. Lopito, en la línea, impedía el remate de un Fran García que había saltado al campo tras la lesión de Armando.

Poco más se vio. Mientras el Mancha Real tiraba de paciencia para llevar el control del partido y conseguir que pasaran los minutos sin que sucediera nada, el Real Murcia, que apenas presionaba, apostaba por la velocidad para buscar a Andrés Carrasco. Se vivieron varias partes, unas en las que los granas tuvieron sujetos a los visitantes y otra en las que prácticamente se vieron encerrados por un equipo liderado por Urko Arroyo, sin embargo, la defensa siempre mantuvo su fortaleza y Serna apenas tuvo que aparecer.

No cambiaron las cosas tras el descanso. La única esperanza era que el Mancha Real notara el cansancio tras su partido copero el jueves, día en el que eliminó al Granada de Primera División. Cuando las dudas empezaban a aparecer, una jugada aislada puso el partido de cara para los de Mario Simón. Una falta a Fran García acabó con un balón en el área para que Alberto González, con su segundo gol de la temporada, pusiera el 1-0.

Tuvo a partir de ahí ocasiones el Murcia para cerrar el encuentro, pero una vez más los granas no las aprovecharon, alargando el sufrimiento hasta el final. Antes tuvo que aparecer Serna para evitar un latigazo de Caballero que se colaba por la red. La única pega que el despeje del meta local salió centrado y pudo costar caro.

Entre ocasiones falladas y mucho nerviosismo pese a que el Mancha Real parecía tener pocos recursos en ataque, el Real Murcia se condenó a sí mismo a otro final con mucho sufrimiento. Cuando podría haber tranquilizado el partido para buscar una goleada, a los de Mario Simón les temblaron demasiado las piernas, dando vida al rival. Pese a todo, finalmente los puntos se quedaron en Nueva Condomina.