El exalcalde del PP en Boadilla implica a Aznar en la Gürtel

Afirma que «Moncloa» llamaba para «proponer nombramientos» o incluso «exigir cambios en la frecuencia de la recogida de basuras» en el municipio, por indicación del líder de la trama, Francisco Correa. El exalcalde Arturo González Panero relata una relación simbiótica entre Moncloa, el PP y la trama para el amaño de contratos y la financiación ilegal del partido

CADENA SEDR

El exalcalde del Partido Popular en el madrileño municipio de Boadilla, Arturo González Panero, ha prestado declaración este martes en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por las actividades de la trama en el municipio que dirigió, y ha apuntado al más alto nivel en el entramado corrupto del que se beneficiaron la trama, determinados dirigentes confesos del partido y supuestamente, la misma formación conservadora.

González Panero, conocido por la trama como el “albondiguilla”, ha manifestado que cuando el líder Francisco Correa alardeaba de sus contactos con altas instancias del Partido Popular, no se trataba de “bravuconadas”. Él dice haber sido testigo de cómo acudía a reuniones en el “hotel Fénix” acompañado del yerno del expresidente José María Aznar, Alejandro Agag, o del entonces vicepresidente “Rodrigo Rato”.

El exalcalde asevera que Correa “no solo entraba sin necesidad de acreditarse” en la sede nacional del PP, sino que tenía una “gran ascendencia en Moncloa”. En este sentido ha narrado cómo desde el palacio sede de la presidencia del Gobierno, durante el último gobierno de Aznar entre 2000 y 2004, le llamaban “para sugerirnos nombramientos” o incluso para pedirle “que el servicio de recogida de basuras pasara los 7 días de la semana por las urbanizaciones de Boadilla en lugar de los 3 que veníamos realizando”. “Y eso”, ha añadido el “albondiguilla”, “el señor Correa me había dicho a mí que se tenía que hacer y que si no lo hacía me llamarían para mandármelo”.

Arturo González Panero ha profundizado en la supuesta implicación de Aznar al narrar cómo tuvo lugar la contratación del también acusado exdiputado regional del PP, Alfonso Bosch, como gerente de la Empresa Municipal del Suelo y Vivienda (EMSV), que fue empleada como vehículo para la mayoría de adjudicaciones irregulares a empresas “amigas” del Partido Popular.

Sostiene que un día “Antonio Cámara, que yo sabía que trabajaba directamente con el señor Aznar en presidencia del Gobierno [era secretario personal del presidente] me llamó, me habló en plural, me dijo que les interesaba muchísimo, que esta persona no había entrado de diputado autonómico y que además en el Escorial habían perdido las elecciones y no iba a seguir de concejal, pues que tuviese unos ingresos y bueno, me lo dijo el señor Antonio Cámara y yo le nombré”.

El “simbiótico” sistema de corrupción del PP y la Gürtel

Arturo González Panero y también Isabel Jordán, la extrabajadora de otra de las firmas de la red corrupta, Easy Concept, han reconocido la “simbiótica” relación entre la Gürtel y el PP, definida así por el inspector de la UDEF, Manuel Morocho, en uno de sus informes al sumario. Francisco Correa organizaba todos los eventos del Partido Popular y era allí donde conocía a muchos de los líderes y aspirantes a serlo en un futuro. Se fijaba en ellos y utilizaba su empresa Pasadena Viajes para “captarles”, regalándoles vuelos y estancias o cobrándolas a muy bajo precio.

Después trataba de cobrarse el favor obteniendo adjudicaciones en los municipios donde los agasajados gobernaran y repartía esos contratos entre sus propias empresas y otras recomendadas por la dirección nacional del PP porque eran habituales donantes de fondos en negro. Esas empresas volvían a pagar nuevas comisiones por estos contratos y el dinero opaco revertía en los bolsillos del entramado, en el de algunos de los políticos implicados, y de nuevo en el propio Partido Popular para financiar campañas electorales y otros usos como el ya condenado pago en negro de la sede central, gasto corriente o sobresueldos.

La “naturalidad” en la financiación ilegal

González Panero ha admitido los cobros ilícitos tanto en campaña electoral como en precampaña en los comicios de 2003 y 2007, y ha explicado de qué forma estaba institucionalizada esta práctica corrupta en la sede del partido. Ha citado “por ejemplo” el gasto en banderolas para campaña. Ha dicho que “desde el PP nos decían que iban a pagar 30 banderolas pero que colocáramos 200” y la diferencia tenía que abonarse “de fuera” en referencia a pagos en negro y sin factura para evitar ser perseguidos por haber superado el límite máximo legal de gasto electoral.

“Incluso desde el partido”, ha añadido el “albondiguilla”, nos decían que asumiéramos los gastos electorales de los municipios donde el PP estaba en la oposición y no tenían posibilidad de financiación irregular”. La fiscal Concepción Nicolás le ha preguntado quién daba la orden desde el PP y González Panero ha respondido que se trataba del “gerente regional, creo recordar que se trataba de Beltrán Gutiérrez [imputado por la financiación ilegal del PP en Púnica] pero vamos, era un asunto que se abordaba con absoluta naturalidad en las reuniones del partido”. También ha manifestado que el todavía presidente regional del PP, Pío García Escudero, le llamó en 2000 para “colocar” en la empresa municipal del suelo a un cargo del Partido Popular.

Por su parte, Isabel Jordán, quien también ha admitido las cifras y el pago de “sobres” con cantidades de entre “3.000 y 12.000” euros, ha manifestado que Francisco Correa tenia “cogido de los huevos” a Arturo González porque le grabaron un vídeo aceptando dinero en metálico. Correa le aseguró, según el testimonio de Correa, que estuviera “tranquila” que por ese motivo, tendría en Boadilla “todos los contratos que quisiera”.