Seis grupos de Santomera, Badajoz, Puente Tocinos, Ciudad Real, Costa Rica y México ponen el broche a La Semana de la Huerta y el Mar

El municipio de Los Alcázares despidió ayer con honores la Semana Internacional de la Huerta y el Mar, un certamen en el que los murcianos echan la vista atrás para rememorar los veraneos de sus antepasados, que reservaban unos días de agosto para refrescarse en el mar, descansar de las duras tareas de la huerta y rendir tributo a la patrona del municipio, la Virgen de la Asunción.

Atrás han quedado diez días en los que este evento, que cumple 48 años llevando el folclore, la gastronomía y las costumbres murcianas al litoral, se encargó de llenar Los Alcázares de un sinfín de propuestas que exhiben con orgullo las raíces murcianas, así como las tradiciones de distintas comunidades españolas y países extranjeros.

El calendario de actividades se cerró ayer sábado con la sesión de clausura. En la Muestra Internacional de Folclore actuaron seis agrupaciones (el Grupo de Coros y Danzas de Santomera; el Grupo Folklórico ‘Valdemedel’, de Ribera del Fresno, Badajoz; el Grupo de Coros y Danzas ‘Siete Coronas’, titular de la peña huertana ‘La Crilla’, de la pedanía murciana de Puente Tocinos; la Agrupación Folclórica Tesoros del Jade, de Costa Rica; el Grupo Folklórico ‘Virgen Gracia’, de Puertollano, Ciudad Real; y el Ballet Folklórico Méjico Lindo, acompañado por la voz de Enrique Mendoza), que hicieron las delicias de un público entregado a la causa.

También entró en escena un grupo integral compuesto por bailarines de los distintos grupos que han participado en la programación y se llevó a cabo un homenaje a banderas, instituciones, municipios, comunidades y países participantes.

Un espectáculo de fuegos artificiales puso el broche de oro a la XLVIII Semana de la Huerta y el Mar. Un evento que ha permitido a Los Alcázares ser el anfitrión perfecto de más de cincuenta agrupaciones que, desde el pasado 14 de agosto, pusieron su grano de arena para dar color y sonido a diez días inolvidables que no solo han tenido su epicentro en el escenario. También hay que destacar las actuaciones realizadas en las calles y plazas, que han posibilitado que tanto veraneantes como turistas conozcan de primera mano la riqueza cultural de las tradiciones alcazareñas.