Pedro Sánchez viaja hoy a Barcelona y pide por carta a Torra que represente «con dignidad» su cargo

Fuente: El Mundo

Le reitera que debe condenar rotundamente la violencia, amparar a las fuerzas de seguridad y evitar la fractura de la sociedad catalana

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se desplaza esta mañana a Barcelona para visitar a los agentes heridos en los incidentes que se han vivido esta semana en Cataluña y mantener encuentros con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se han enfrentado a la violencia de grupos independentistas, Policía Nacional y Mossos d’Esquadra. Como sucedió el sábado con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la visita no se ha anunciado hasta primera hora de la mañana para intentar evitar protesta organizadas.

Con la duda de si «los disturbios violentos», como el propio Ejecutivo los califica, remitirán en los próximos días Sánchez visita Barcelona y retoma también por la tarde con un acto en Alcázar de San Juan (Toledo) su agenda para las elecciones generales del 10 de noviembre. Su viaje a Cataluña se produce en un momento de una incomunicación absoluta con la Generalitat y de la negativa a hablar con el president Quim Torra. Tras varias llamadas de Torra a La Moncloa, en las que Sánchez se ha negado a ponerse al teléfono mientras no condene de manera rotunda la violencia, hoy el jefe del Ejecutivo ha enviado una carta en las que pone por escrito sus argumentos para rechazar hablar con él.

«Me veo en el deber de recordarle las obligaciones que debe cumplir un gobernante si quiere ostentar con dignidad la representación ante cualquier interlocutor», asegura Sánchez. El presidente considera que «el deber» de cualquier responsable público es «velar por la seguridad de los ciudadanos» y de los espacios públicos frente a «conductas violentas». «Su conducta en los pasados días se ha movido en sentido contrario». Según el jefe del Ejecutivo «ha evitado condenar de modo tajante e inequívoco las conductas violentas» en diversos puntos de Cataluña. Algunas de ellas, apunta, se han producido «a poco distancia de su despacho». Además «ha vuelto la espalda a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estado autonómicos y estatales, que protegen el orden público con gran profesionalidad y exponiéndose a graves riesgos» y «ha ignorado a más de la mitad de la sociedad catalana simplemente porque no comparte sus propósitos en vez de comportarse como el presidente de todos los catalanes».

La carta se produce después de una comparecencia de Torra el sábado en las que reclamó la apertura de un proceso de diálogo «sin condiciones» y de varias llamadas a Moncloa que no han sido respondidas. Ante la negativa de Sánchez a comunicarse con él y la distribución de un mensaje por parte del Gobierno en el que le pedía, a través de los medios de comunicación, que condenase de manera nítida la violencia, el jefe del Govern mandó al Ejecutivo una misiva en la que replicaba que no le tienen que dar «lecciones de condenar y luchar contra la violencia». Tras un nuevo intento de hablar con el Gobierno ayer también infructuoso, Sánchez ha optado hoy por una respuesta epistolar al president de la Generalitat.

Fuentes consultadas por este diario explican que el Gobierno está a la espera de que ERC deje caer a Torra y le fuerce a convocar elecciones autonómicas para abrir una nueva etapa en la política catalana. Esta sería para el Ejecutivo la prueba de que realmente apuestan por la vía unilateral. Pero mientras esto no sucede, a pesar de la evidente crisis por la que atraviesa el Govern, el Gobierno está acusando la erosión de no actuar con mayor contundencia en Cataluña.