MURCIA/Solo 16.400 extranjeros residentes podrán votar en la Región de Murcia

La Verdad

La cifra supone solo el 1,55% del total del censo electoral de la Comunidad, y la mayoría son británicos

Alrededor del 14% de la población de la Región es de origen extranjero, lo que convierte a Murcia en una de las comunidades con mayor proporción de ciudadanos foráneos. Un músculo vital para el funcionamiento de la economía regional y para situar a esta tierra a la cabeza de las estadísticas de natalidad, entre otros factores… que parece sufrir una anemia galopante cuando llega la hora de votar. Según la legislación española, los extranjeros solo pueden participar en las elecciones europeas, en las generales y en las autonómicas en el caso de haber obtenido la doble nacionalidad, y dentro de los plazos establecidos. En las municipales la cosa cambia, y aquí ya pueden ejercer este derecho los ciudadanos de la Unión Europea o de terceros países con los que España mantiene acuerdos (Bolivia, Cabo Verde, Chile, Colombia, Corea, Ecuador, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago). Con permiso de residencia en vigor, claro. Para votar, además, estos ciudadanos deben haber manifestado su intención de ejercer su derecho ante el Censo Electoral, que se cerró el pasado mes de febrero.

El resultado es que, de los casi 211.000 extranjeros que tienen permiso de residencia en la Región de Murcia, según los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE) a enero de este año, solo 16.474 están llamados a las urnas el próximo 26 de mayo, en base a los datos que maneja la Delegación del Gobierno en la Región. La mayoría de ellos (44,08%) son británicos. La cifra supone un incremento de poco más de mil votantes foráneos respecto a las elecciones municipales de hace ocho años. Y representa menos del 8% de la población inmigrante ‘con papeles’. Sin embargo, el porcentaje es aún más exiguo al comparar el número de extranjeros con derecho a sufragio en los comicios con el número total de ciudadanos de la Región de Murcia que, según el censo electoral, podrán votar en dos semanas a sus representantes autonómicos y locales. Del millón y pico de electores, los extranjeros residentes registrados en el censo suponen solo el 1,55%. Un caladero raquítico para los partidos políticos. Y eso que, paradójicamente, la inmigración ofrece buenos capazos de votos a formaciones como Vox -que propone crear «un muro infranqueable en Ceuta y Melilla», por ejemplo- en poblaciones con presencia masiva de extranjeros, como ocurrió en los pasados comicios generales en la localidad de Torre Pacheco. El único de toda la Comunidad donde Vox sacó mayoría de votos frente al resto de partidos

MEDIDAS DESTACADAS

de los 16474 residentes extranjeros en la Región llamados a votar el día 26 son británicos (7.261).
son rumanos (2398).
5,92% de los votantes registrados son franceses (un total de 976).
Creación de la Casa de Latinoamérica
Propone el PP «cumplir con una política de migración legal y ordenada, atendiendo a las necesidades laborales del país».
Con perspectiva de género
El PSOE de la Región incluye entre sus iniciativas la creación de un «Programa de Integración de Migrantes» y un «Foro Regional para la Diversidad Social».
Flexibilidad
Podemos-Equo se propone la «erradicación de todo tipo de exclusión en la asignación pública de servicios sociales».
Plan de Integración
El partido de Albert Rivera quiere imponer un ‘visado por puntos’ para atraer al país «el mejor talento extranjero».

En estas elecciones, como en las pasadas generales, una de las novedades reside precisamente en el discurso duro contra la inmigración irregular y la inseguridad ciudadana, vinculada precisamente a esa inmigración, que promulga un partido emergente como Vox, y que ha calado no solo en Torre Pacheco. Aunque luego la población inmigrante, como indican las cifras, no tenga el músculo suficiente para hacer frente a esa propaganda. Es la pescadilla que se muerde la cola.

La cifra supone tan solo el 1,55% del total del censo electoral de la Comunidad, y la mayoría son británicos

Las causas

Pero, ¿cómo es posible que haya tan pocos votantes foráneos en una de las regiones con mayor porcentaje de población extranjera (sin contar con los nacionalizados)? «Los extranjeros con derecho a votar no se han concienciado de que pueden cambiar muchas cosas y su incidencia no va a ser alta», lamenta la murciana Fina Hernández, presidenta nacional de la Red Acoge y expresidenta de Murcia Acoge, con más de tres décadas a sus espaldas trabajando en la integración de la población inmigrante. Hernández cree que «falta implicación» por parte del colectivo. En muchos casos, por «falta de información por parte de la Administración. Información que, generalmente, «se ha dado con poco tiempo, y con los plazos de actuación muy limitados. También se les ponen muchas trabas burocráticas a la hora de votar», critica Hernández.

En la misma línea de opinión se muestra la concejal de Cambiemos Murcia en el Ayuntamiento de la capital y candidata a la reelección el próximo día 26, la ecuatoriana Margarita Guerrero, que para desempeñar el cargo público tuvo que cumplir con la condición ‘sinequanon’ de obtener la doble nacionalidad. «Es cierto que puede faltar cierta implicación por parte del colectivo extranjero, pero esto también es responsabilidad de la inacción de la Administración, y los plazos para inscribirse también eran muy limitados. Desde mediados de diciembre a mediados de enero, con horarios limitados y muchos festivos por el medio. También existe cierto desconocimiento en relación a dónde se puede votar y cómo, y por eso propusimos que el Ayuntamiento desarrollara una campaña informativa. Las circulares que emite el INE al respecto son boletines informativos con los que se cubre el expediente, nada más».

Guerrero, que trabaja en políticas migratorias, está convencida de que «la participación política de los inmigrantes está muy limitada por los impedimentos burocráticos y legales, y esto es una asignatura pendiente. No puede ser que una persona cumpla con todos sus deberes y obligaciones como ciudadano, respecto a pago de impuestos, a generación de economía y demás, y después no tenga derecho a participar en unas elecciones, o incluso a ser elegido por sus vecinos como representante. Este sistema de ciudadanos de primera y de segunda genera la exclusión de la participación política a un porcentaje muy importante de la población».

De hecho, Guerrero asegura que la exclusión de los inmigrantes está «vinculada» a que los propios extranjeros sean «utilizados como arma arrojadiza y criminalizados como responsables de unos problemas que en realidad ha causado la gestión política. Pero precisamente porque no tenemos la capacidad que deberíamos tener para influenciar en las urnas con nuestros votos. Si tuviéramos una potencia fuerte de voto, le aseguro que el discurso no sería el mismo, porque intentarían capitalizar nuestro voto».

Tanto Guerrero como Hernández coinciden en afirmar que el éxito que obtuvo Vox en las pasadas generales a lo largo y ancho de la Región de Murcia no se repetirá el próximo día 26 porque «no es lo mismo el voto de las generales que el de las municipales. Nos vamos a llevar una sorpresa». Eso sí, también reconoce Hernández la sorpresa que se llevó el pasado 28 de abril. «En Roldán, en Fuente Álamo, en Torre Pacheco… Localidades donde el trabajo lo saca adelante el colectivo inmigrante. El resultado que obtuvo Vox en las generales me dejó a cuadros», se sincera la presidenta nacional de la Red Acoge. «Es decir, te quiero para que me saques los melones, pero no te quiero para verte por las tardes en las tiendas del centro del pueblo. Nos preocupa el odio y la xenofobia que se está creando. Vincular la inseguridad a la inmigración. No podemos decir que la inseguridad es sinónimo de inmigración. Por lo general, los inmigrantes han venido a trabajar, a sacar adelante a su familia, y no pueden vivir en sus países de origen por la pobreza o por las guerras», explica Hernández. A Guerrero también le preocupa mucho «la capacidad que tiene ese discurso xenófobo y racista de la extrema derecha de calar entre la población, como se ha visto».

Propuestas por partidos

Un discurso que, a falta de conocer las propuestas específicas del partido de Santiago Abascal para la Región de Murcia -Vox sigue sin aportar su programa electoral regional-, pasa por la «deportación de los inmigrantes ilegales a sus países de origen; la persecución efectiva de las mafias de comercio callejero; la supresión de la institución del arraigo como forma de regular la inmigración ilegal y la revocación de las pasarelas rápidas para adquirir la nacionalidad española». También propone Vox «afrontar la inmigración atendiendo a las necesidades de la economía española; «cuotas de origen privilegiado» según nacionalidades y la «eliminación del acceso gratuito a la sanidad para inmigrantes ilegales y el copago para todos los residentes legales que no tengan un mínimo de diez años de permanencia suelo español», entre otras medidas.

El PP de la Región de Murcia, por su parte, propone en su programa «desarrollar medidas para cumplir con una política estatal de migración legal, ordenada y vinculada tanto a las necesidades laborales como al respeto de los Derechos Humanos y las situaciones de protección internacional. Cooperaremos con los territorios de origen y tránsito en la lucha contra las mafias de la inmigración irregular. Fortaleceremos el sistema de atención a los menores extranjeros no acompañados para que prime siempre el interés del menor y potenciaremos el retorno a sus hogares en condiciones de seguridad y respeto a sus derechos para que puedan crecer y desarrollarse con sus familias». Asimismo, los populares proponen «promover la integración de aquellos que hayan llegado legalmente a nuestro territorio, colaborando con entidades sociales, pero exigiendo siempre el respeto a nuestro marco legal, nuestro modo de vida y nuestras tradiciones, especialmente en lo que tiene que ver con la igualdad de derechos entre hombres y mujeres». El PP anuncia además la elaboración de un «plan estratégico regional de inmigración que recoja medidas para su inclusión en la sociedad murciana, facilite el regreso a sus países de origen a aquellos que lo deseen y combata la inmigración ilegal». Y propone también la creación de la Casa Latinoamericana de la Región de Murcia.

Los socialistas murcianos, por su parte, también proponen elaborar un plan regional, pero en su caso «de igualdad de trato, contra el racismo, la xenofobia y la intolerancia». Un documento que incorporaría «políticas que impulsen la convivencia ciudadana, facilitando la acogida, la orientación laboral, la formación y la comunicación intercultural entre la población autóctona y la migrante». También plantea el PSOE de la Región un «Programa de Integración de Personas Migrantes en coordinación con el Gobierno de España, y del que formarían parte Consejos Sectoriales Municipales de Inmigración y las entidades sociales del sector». Sería, en opinión de los socialistas, «un instrumento decisivo desde el que planificar, intercambiar buenas prácticas y dinamizar políticas que, contemplando siempre la perspectiva de género, potencien acciones positivas en servicios sociales, educación, empleo y vivienda, con el apoyo de la figura del mediador social, que prestará asesoramiento para la plena integración».

Desde el hipotético gobierno regional socialista «será reactivado el Foro Regional para la Diversidad Social con la representación de las organizaciones sociales, para analizar e impulsar acciones que mejoren la convivencia intercultural y la cohesión social», y también se crearía un «Observatorio de la Diversidad Social para analizar la situación de las personas inmigrantes en todos los ámbitos con el fin de aportar soluciones en aquellos aspectos que sean necesarios». También propone el PSOE un «Plan de Convivencia con el que gestionar de forma incluyente, participativa y democrática la diversidad sociocultural de la Región».

Trece páginas

Son las coaliciones de izquierdas como Podemos-Equo y Cambiar la Región de Murcia las que incluyen un mayor número de propuestas a favor de la integración de los inmigrantes. Hasta trece páginas, en el caso de la alianza formada por Izquierda Unida y Anticapitalistas. Podemos, por ejemplo, incluye en su programa el «cierre del Centro de Internamiento de Extranjeros de Sangonera; instar al gobierno nacional para que las personas inmigrantes irregulares puedan obtener la tarjeta sanitaria», además de «erradicar todo tipo de exclusión y discriminación en la asignación pública de servicios sociales básicos». También apuesta la coalición liderada por Óscar Urralburu por flexibilizar los procedimientos y los requisitos para la obtención de los permisos de residencia, así como la nacionalidad de los inmigrantes, rebajando de diez a cinco años el requisito de estancia en España para las personas solicitantes de nacionalidad».

Ciudadanos, por su parte, tuvo que ‘rascar’ del programa nacional sus propuestas para la Región. Entre ellas, la elaboración de «un plan de integración a nivel autonómico», sin más detalles. Ya remitiendo a ‘La Verdad’ a las propuestas nacionales, Ciudadanos apuesta por «establecer un sistema de ‘visado por puntos’ para atraer el mejor talento extranjero a nuestro país; perseguir a las mafias que se lucran a costa de la seguridad y la vida de los inmigrantes y proteger a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que vigilan nuestras fronteras». Serán los votantes (minoritariamente extranjero) los que decidan en las urnas.