LOS ALCÁZARES/ Ocupación permanente del dominio público urbano con falsas terrazas hosteleras. No todo vale.

REPORTAJE FOTOGRÁFICO

MORENTE

No todo vale al tiempo de ocupar permanentemente espacios públicos peatonales para su explotación comercial privada, ya sea como falsas terrazas hosteleras,  o como “escaparate” de cualquier tipo de mercancía. Pero claro, si es el propio Ayuntamiento quien permite, tolera, consiente o, simplemente, hace la vista gorda, los viandantes, los peatones, se verán expulsados poco a poco de plazas, paseos y aceras. El sumun de la apropiación urbana duradera es la hostelería, especialmente aquellos establecimientos que no se resisten a perder clientela fumadora, y encuentran en los Ayuntamientos el remedio para sus males. Es decir, burla y rentabilización de la Ley Antitabaco con ayuda de la Administración Local.  

No todo vale cuando un Ayuntamiento atiende las peticiones de ciertos comerciantes que, dicho sea de paso, no tienen hartura, para conformarlos cuando se sienten comparativamente agraviados por lo que a otros se les permite y a ellos no. Veamos. Si el propietario de un bar/restaurante ocupa una acera −no importa su anchura− otros titulares de establecimientos similares querrán hacer lo mismo,  porque tienen el mismo “derecho”. Al tiempo de estudiar y decidir nuevas peticiones, curiosamente, solo intervendrán Ayuntamiento y hosteleros; el resto de la población, empezando por los vecinos inmediatos a las que serán (no cabe duda) nuevas falsas terrazas, no contarán para nada.

PAISAJE URBANO, SEGURIDAD, ARMONÍA Y ESTÉTICA

No todo vale para hacer concesiones exclusivas a economías privadas. Hay que respetar los derechos vecinales, el paisaje urbano, la seguridad personal, no alterar la armonía del conjunto y mantener la estética. Es socialmente ilícito y moralmente reprobable, ocupar aceras, privatizar calles peatonales, invadir pasajes y adueñarse hasta de la calzada, sin control, restringiendo paulatinamente espacios para el tránsito de personas o circulación del tráfico rodado. Y de paso, recaudar para las arcas públicas. Se permiten falsas terrazas en emplazamientos inadecuados (al borde de las aceras) o de escasa dimensión, poniendo en riesgo la integridad física de los ciudadanos. Las concesiones “callejeras” del Grupo Municipal Popular han hipotecado el futuro urbano. Desde su particular concepto de desarrollo económico local, potenciando la explotación comercial de las calles  (decían que había que exprimir el limón), iniciado en 2011, llegaron a un límite de mal hacer en 2016, que parecía ser el final, pero no ha sido así. En 2018 se ha confirmado y… siguen y siguen.  Y “su” Gobierno Regional riéndole las gracias.

No todo vale al otorgar licencia municipal, mediante Decreto de Alcaldía,  para instalar provisionalmente toldos, sombrillas, veladores y sillas (equipamiento de una terraza hostelera tradicional) porque el afán de negocio del concesionario le llevará, si la autoridad municipal no se lo impide,  a “construir” recintos fijos cerrados en espacios que, sin ser de nadie en concreto, pertenecen a todos. Cuando se concede individualmente un privilegio así ¿dónde está el límite? Hasta ahora, en Los Alcázares, no hay límite.

ORDENANZA REGULADORA DE LAS INSTALACIONES TEMPORALES

La existente en el municipio desde hace muchos años no es de aplicación, ni lo será, porque ni se ha respetado, ni se respetará, pueden apostar a que así es y será. La “nueva” Ordenanza que salga del consenso de los partidos locales, cuyo estudio se anunció en el Pleno Municipal abril pasado, para normalizar/legalizar los atropellos/abusos cometidos hasta ahora (expolio de patrimonio urbano y ocupación permanente del dominio público) si es que algún día ve la luz, tampoco se respetará, pueden apostar también a que así será. Por qué. Está claro: porque el Grupo Municipal Popular está sometido a los intereses mercantiles de unos pocos, despreciando los derechos de la mayoría.

Si como dice la propia Ordenanza vigente en la actualidad: «El objetivo es compatibilizar las diferentes necesidades vecinales con las condiciones técnicas y urbanísticas exigidas por la normativa» Quién o qué les ha impedido aplicarla. Está muy claro lo que deberían haber hecho y han ignorado. Está escrito y está claro:

«ORDENANZA REGULADORA DE LAS INSTALACIONES TEMPORALES. Es de aplicación a todas las instalaciones temporales que se ubican en el término municipal bien durante la época estival, bien en cualquier otro periodo del año. 4. INSTALACIONES PORTÁTILES DESMONTABLES DIARIAMENTE. Deberán ajustarse a la Ordenanza Reguladora sobre Protección del Medio Ambiente contra la emisión de ruidos y vibraciones así como a la restante normativa medioambiental vigente. Los titulares de estas explotaciones deberán señalizar mediante pequeñas vallas de 50 o 60 centímetros de altura, de acuerdo con los criterios estéticos establecidos por el Ayuntamiento, la delimitación de la superficie ocupada por las mesas y sillas, asegurando, en todo caso, el libre tránsito de peatones y, en su caso, vehículos»

https://www.losalcazares.es/images/Ordenanzas/Ordenanzas%20No%20Fiscales/InstalacionesTemporales.pdf

PUBLICADO EN EUROPA EL 12.09.2016 (HEMEROTECA)

«El Ayuntamiento entrega un jardín público a un gestor privado para su explotación exclusiva como falsa terraza hostelera. Abuso institucional y competencia desleal […] En Los Alcázares, ni las instalaciones hosteleras en plena vía pública son temporales, ni sus titulares encuentran obstáculo alguno para hacer lo que más convenga a sus propios intereses. Aceras, calles peatonales, jardines, parterres, alcorques, todo está a su exclusiva disposición. Plantan mesas, sillas, toldos, estructuras en altura, tinglados varios y lo que sea en cualquier sitio. No es hablar por hablar, porque a la vista está […] Contraviniendo las Normas y Ordenanzas Municipales la madera y el metal tienen la voz cantante en la «construcción» de nuevos espacios comerciales callejeros, delimitando, cercando, techando y cerrando la vía pública. Ya solo queda que el Ayuntamiento permita el ladrillo, aunque al paso que llevamos todo se andará. Aparatosas estructuras de todo tipo se atornillan al suelo para impedir su desplazamiento [para disimular les ponen ruedas (?)] y que no se caigan los tinglados que albergan los negocios»

Texto completo y reportaje fotográfico de esta noticia en HEMEROTECA.

COMENTARIOS AL REPORTAJE FOTOGRÁFICO

Sugiero ver las fotos de una en una a pantalla completa. Vaya por delante mi reconocimiento al esfuerzo de quienes ejercen esta actividad comercial en la calle (sin generar conflictos) sirviéndose de falsas terrazas hosteleras. Es su trabajo. Sin embargo, no prestan un servicio público y necesario, ni muchísimo menos, sino que establecen una relación proveedor cliente con un público interesado. No es lo mismo. Lo recalco porque conviene no confundir lo general y necesario, con lo particular y secundario. Lo criticable es la mala repercusión de algunos negocios privados en terceros, sin interés alguno en tomárselas, comer o fumar en plena calle. Repercusión negativa que genera conflictos sociales no deseados.

Partiendo de las barbaridades que el Grupo Municipal Popular está permitiendo en el Paseo Río Nalón, cualquier hostelero alcazareño está sobrado de argumentos para hacer lo mismo, o al menos intentarlo. Las fotos resumen gráficamente la “tolerancia” hostelera callejera en un municipio mal gestionado y nada fiable, en el que sus máximos responsables (PP) dicen creer y lo demuestran de ese modo.   

Los hosteleros son comerciantes, lo suyo es invertir y conseguir el mayor rendimiento a su inversión. Al contrario que a otros industriales o negociantes, a ellos les bendice el  Ayuntamiento (GMP) y les permite hacer lo que a otros les prohíbe. Así que siguen adelante: cortan calles al tráfico, ocupan vías peatonales, desvían a quienes  circulan por las aceras, alzan falsas terrazas pegadas a los edificios, las cierran “bajo llave” (dónde se ha visto algo semejante), emplean todo tipo de materiales, incluso chapas metálicas remachadas, no las retiran nunca, porque están clavadas al suelo y/o unidas a las fachadas. Feísmo urbano y chabacanería incompatibles con un municipio turístico que debe ofrecer mejor imagen.

Estas singularidades hosteleras no solo están presentes aquí, en otras plazas también se dan malos ejemplos, aunque no tan abundantes y concentrados. En El Algar hay un auténtico monumento a la seguridad y prevención de riesgos en la hostelería. Dicho de otro modo: el peligro está en la calle y esta hostelería también. No todo vale.

 

HEMEROTECA

  • 12.09.2016 «El Ayuntamiento entrega un jardín público a un gestor privado para su explotación exclusiva como falsa terraza hostelera. Abuso institucional y competencia desleal»

http://newseuropa.es/los-alcazares-el-ayuntamiento-entrega-un-jardin-publico-a-un-gestor-privado-para-su-explotacion-exclusiva-como-falsa-terraza-hostelera-abuso-institucional-y-competencia-desleal/

  • 06.05.2018 «Desde la Ley Antitabaco tanto monta, monta tanto, el afán recaudador municipal como el ansía comercial en la vía pública»

http://newseuropa.es/los-alcazares-desde-la-ley-antitabaco-tanto-monta-monta-tanto-el-afan-recaudador-municipal-como-el-ansia-comercial-en-la-via-publica/

  • 17.06.2018 «Instalaciones hosteleras provisionales desmontables a diario y barracas permanentes, adosadas en hileras, en dominio público»

http://newseuropa.es/los-alcazares-instalaciones-hosteleras-provisionales-desmontables-a-diario-y-barracas-permanentes-adosadas-en-hileras-en-dominio-publico/

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