La taquilla del Elche y el dinero de los carnés, en paradero desconocido

Los fondos sospechosos de desvío ascienden a 130.000 euros en el caso del ‘playoff’ y a 797.000 por los abonos

Víctor Gálvez y todo su equipo no se han librado de las acusaciones de Higinio Pérez. De hecho, según la segunda de las denuncias interpuestas ante la Fiscalía por el abogado murciano, el Real Murcia habría sido perjudicado con 2,1 millones en la temporada 2017-18 (la mitad correspondiente a la gestión de los Gálvez), mientras que en la temporada actual la cifra es de un millón por la «apropiación indebida de ingresos del club, como abonos, taquillas y publicidad» por parte de los gestores oriolanos.

Además, les imputa los perjuicios económicos derivados de la presunta administración desleal del grupo de Gálvez, cifrada en 650.000 euros, por «despidos de futbolistas, trabajadores y condenas impuestas, destacando la correspondiente a la marca Umbro», compañía deportiva con la que el expresidente grana rompió de forma unilateral un contrato ya firmado. Seguidamente, suscribió uno nuevo con la marca Hummel, que llegó de la mano de Toni Hernández, director deportivo y general contratado por el empresario oriolano. De hecho, tras perder el consiguiente juicio con Umbro, al que el Murcia no se presentó, el club grana fue condenado a pagar a esta firma 132.474 euros.

Higinio Pérez también acusa a Gálvez y a su grupo de colaboradores, a partir de los cinco días de la toma de posesión del nuevo consejo (11 de abril de 2018), de «la apropiación de recursos económicos del club». La denuncia recoge la retirada por parte de Gálvez Brothers de 10.024 euros de los 15.417 generados en el choque contra el Extremadura, disputado el 15 de abril de 2018. Una cuantía que se habría elevado a 12.590 euros en el duelo ante el Betis Deportivo del 29 del mismo mes. En el choque que cerraba la liga regular 2017-18 y que enfrentaba al Murcia con el Linense en la Nueva Condomina, la misma empresa retiró presuntamente 4.709 euros de los 5.133 de taquilla.

Hubo una pignoración en favor de los futbolistas y los empleados, pero ese dinero no les llegó

Una promesa incumplida

Pero hay más. La taquilla del Murcia-Elche del ‘playoff’ fue mucho más golosa. De hecho, a través de escritura pública, Víctor Gálvez reconoció como pendientes de pago las nóminas de febrero, marzo y abril de 2018 de los futbolistas de la primera plantilla y empleados del club, con un importe total de 561.288 euros. Por eso, el Consejo grana procede a pignorar dicho ingreso para, en teoría, protegerlo para que lo cobraran íntegramente los futbolistas y empleados. Una circunstancia que no se produjo ya que, según la denuncia de Higinio Pérez, los 130.479 euros recaudados fueron a parar directamente a las manos del secretario Eduardo Tomás (77.855 euros), o a la firma Gálvez Brothers, a través de pagos hechos por tarjeta (25.429 euros) y entradas pagadas por la propia afición del Elche (27.195 euros). A los propios delitos de apropiación indebida y estafa, la denuncia añade el de frustración de la ejecución de embargos, ya que la pignoración de la taquilla impidió el pago de tres embargos de los Juzgados de lo Social 1, 4 y 6 de Murcia.

Higinio Pérez acusa a Gálvez, además, de administración desleal, apropiación indebida e insolvencia punible por la presunta desaparición de los 797.648 euros que el Real Murcia generó el pasado verano por la venta de carnés a sus socios. Según la documentación aportada ante la Fiscalía, la recaudación en metálico de dichos abonos que no fue ingresada en las cuentas del Real Murcia ascendió a 119.067 euros en junio de 2018, a 422.071 en julio y a 211.514 en agosto del mismo año. Un total de 752.000 euros, que se sumarían a los 43.012 euros ingresados a una cuenta de Cajamar a nombre de Puro Fútbol Consulting, cuyo apoderado era Toni Hernández. Otro movimiento que también está en el punto de mira de Higinio Pérez, que ha decidido levantar todas las alfombras de la Nueva Condomina.