El incendio de Valencia ya está casi controlado y permite que los vecinos regresen a sus hogares

Los habitantes de las urbanizaciones de Montepino, Montesol y Las Cumbres todavía no han podido volver a casa

Vecinos sobre el terreno arrasado por las llamas: «Da mucha pena ver quemado el pueblo porque el monte es su vida»

El incendio de Valencia mantiene fuera de sus casas a 2.600 vecinos después de arrasar 3.000 hectáreas

«Solo nos dio tiempo a coger a nuestro bebé y salir corriendo»

El incendio de Llutxent permanece estabilizado dentro de la gravedad, y se espera que durante las próximas horas sea controlado por los equipos de extinción. La mejoría de esta situación permitió ayer a los vecinos gandienses desalojados del pueblo de Pinet y las urbanizaciones de La Drova y La Ermita de Marxuquera, regresar a sus casas, ya que los responsables de la extinción consideraron estas zonas seguras.

«Lo hemos pasado muy mal, estos días han sido fatales para nosotros». Así expresó José Mahiques, bombero jubilado y vecino de Pinet, cómo han vivido las personas evacuadas las setenta y dos horas alejadas de sus casas. Entre lágrimas, José recordó el momento en que fueron desalojados, cuando, «como en las películas, todo el mundo corría» y el pueblo se quedó desierto. «No deseo a nadie lo que hemos pasado estos días», indicó.

Ayer, por primera vez en tres días, José pudo abrir la puerta de su casa y comprobar que todo «estaba bien», incluidos los perros que se habían visto obligados a dejar en la vivienda. Ahora, como ciudadano y ex bombero, se siente agradecido por todo el trabajo realizado por los agentes porque asegura saber «lo difícil que es trabajar en las labores de extinción».

La alegría también llegó ayer al hogar de Begoña Pérez, vecina de Pinet y madre de un niño de 11 años: «Teníamos muchas ganas de volver, y al entrar a casa he sentido alegría y me he puesto a llorar», explicó. Ya aliviada, Begoña aseguró que temía que le ocurriera algo a su casa «porque no tengo familia y me quedaría en la calle».

Sin embargo, a pesar de que los vecinos no han tenido que lamentar desperfectos ni víctimas, sí se muestran desolados por haber perdido miles de hectáreas de paraje natural. «Da mucha pena ver quemado el pueblo porque el monte es su vida», destacó Begoña. También Benjamín Villalén, vecino de Llutxent al que le gusta disfrutar de la sierra, recordó muy emocionado la tristeza que sintió al ver las montañas quemadas al llegar al pueblo. No obstante, Benjamín, que tuvo que huir junto a su hijo de dos años y su abuela de 90, se mostró agradecido porque su casa no ha sufrido daños.

En el otro extremo se encuentran los habitantes de las urbanizaciones de Montepino, Montesol y Las Cumbres, también en Gandía. Estos vecinos no han corrido tanta suerte y todavía a día de hoy permanecen evacuados sin poder volver a sus viviendas. Así lo informó ayer la alcaldesa de Gandia, Diana Morant, tras mantener una reunión con los bomberos, la Delegación del Gobierno y Emergencias. Según José María Ángel, director general de Emergencias, en la zona todavía hay «peligro real» derivado de las causas del incendio, tales como desprendimientos, cables eléctricos, piedras en accesos o casas que serán declaradas en ruinas. Por ello, el Ayuntamientio de Gandía ha habilitado un espacio en la Casa de la Cultura para los vecinos de estas urbanizaciones, donde serán atendidos y se les tramitará la búsqueda de una vivienda «de manera urgente» a aquellos que no cuentan con un segundo hogar. Así lo anunció ayer el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, quien aseguró que el Consell y los ayuntamientos de las zonas buscarán «soluciones habitacionales» para las familias afectada. En opinión del dirigente, la prioridad es reubicar a aquellas personas cuyas primeras viviendas se han visto perjudicadas por las llamas.

Mensaje de calma

«Aún se está lejos de conseguir la extinción, puesto que, aunque el incendio está «estabilizado dentro del perímetro» continúa «demasiado vivo», informó Puig, al tiempo que destacó que lo más importante en estas situaciones es «salvar la vida de las personas». Por ello, el responsable añadió que, aunque los desalojos han sido «decisiones dolorosas» , han evitado que se hayan producido víctimas mortales y solo hay que lamentar «el destrozo medioambiental» en el peor incendio de los últimos cinco años en la Comunidad Valenciana. En este sentido, agradeció «la enorme profesionalidad» de todas las brigadas y efectivos que luchan estos días contra su propagación y «velan por la seguridad de los vecinos de la zona».

Por su parte, la alcaldesa de Gandia anunció que a medida que se tenga la información sobre el estado de las casas, el Ayuntamiento se la comunicará a los propietarios. «Allí se arbitrará la fórmula para acompañarlos a sus viviendas siempre que no haya peligro», apuntó Morant. Al mismo tiempo, la responsable lanzó un «mensaje de tranquilidad» a los turistas del municipio, tras detectar que algunos habían cancelado sus reservas en hoteles después de producirse el incendio: «Hay total normalidad en los hoteles, así como en la playa de Gandia», aseguró.

Huelga de bomberos

El colectivo de Bomberos Forestales de la Comunidad Valenciana ha manifestado el inicio de una huelga indefinida a partir del 7 de septiembre debido a la negativa del Gobierno de revisar y modificar sus salarios. El secretario general de CCOO del colectivo de Bomberos Forestales de la Comunidad Valenciana, Antonio Criado, declaró que el Ministerio de Hacienda dice que «no quieren revisarnos el salario» por miedo al ‘efecto llamada’ y que el resto de colectivos de este sector de España «soliciten una revisión del sueldo», informa David Pérez.

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