El ejército chino aprueba la vacuna contra el coronavirus para uso militar

La compañía CanSino Biologics, con sede en la ciudad nororiental de Tianjin, tiene luz verde para inocular su nueva vacuna recombinante de coronavirus en las tropas del gigante asiático para probar su efectividad

Hace casi cuatro meses, el Ministerio de Defensa de China sacó un comunicado explicando que un equipo de expertos del Instituto de Biotecnología de la Academia de Ciencias Médicas Militares, en colaboración con una empresa llamada CanSino Biologics, habían desarrollado con éxito una vacuna contra la Covid-19 y que iban a empezar los ensayos en humanos. Tan sólo habían pasado unas horas desde que en Estados Unidos lanzaran el mismo comunicado. China no se quería quedar atrás. La frenética carrera para encontrar la vacuna había comenzado. Al frente del equipo chino se puso un rostro conocido en la lucha contra el virus del SARS y el ébola: Chen Wei, epidemióloga y general del ejército.

Hoy, desde CanSino Biologics, fabricante de vacunas con sede la ciudad portuaria de Tianjin, en el norte de China, han comunicado que el ejército ha recibido el visto bueno de la Comisión Militar Central para que se pueda inyectar a los soldados la vacuna recombinante (vector de adenovirus tipo cinco: Ad5-nCoV) después de que los «ensayos clínicos demostraran que era segura y algo eficiente». Tras los ensayos de fase 1 y fase 2, los resultados indican que el Ad5-nCoV «tiene el potencial de prevenir enfermedades causadas por el SARS-CoV-2». El uso de la vacuna por parte de los militares se ha aprobado por un período de un año. Hay que recordar que la vacuna del ejército chino es una de las ocho candidatas que actualmente están desarrollando compañías e investigadores en el gigante asiático.

«El Ad5-nCoV se limita actualmente al uso militar únicamente y su uso no puede ampliarse a un rango de vacunación más amplio sin la aprobación del Departamento de la Comisión Militar», dice el comunicado de CanSino, una empresa con un valor en la Bolsa de Hong Kong de 3,5 mil millones de dólares y que ya ha lanzado al mercado 16 vacunas contra 13 enfermedades. Aunque Yu Xuefeng, presidente de la compañía, ha advertido que «los ensayos sólo muestran que la vacuna tiene el potencial de prevenir la Covid-19 y que la aprobación militar no garantiza que sea aprobada para un uso comercial más amplio en el futuro».

UNA TRAYECTORIA DE AÑOS

La historia de CanSino es la de un grupo de jóvenes científicos chinos que coincidieron hace 20 años estudiando en la Universidad McGill de Montreal (Canadá) y que regresaron en 2009 a China para montar su propia compañía. Precisamente, a mediados de mayo, CanSino anunció una asociación con el Consejo Nacional de Investigación de Canadá y obtuvo la luz verde para comenzar los ensayos clínicos con pacientes canadienses. Estos meses, la compañía ha estado desarrollando la vacuna junto con la Academia de Ciencias Médicas Militares de China. Las dos organizaciones están basando la vacuna experimental de la Covid-19 en su colaboración previa, capitaneada por la general Chen Wei, en una vacuna contra el ébola que el gobierno chino aprobó para uso generalizado en 2017.

En marzo, durante la fase 1 del ensayo clínico en humanos, se reclutó a 108 voluntarios de la ciudad de Wuhan que tuvieron que estar confinados durante 14 días en un centro especializado. Ese número se dividió a su vez en tres grupos, quienes recibieron diferentes dosis de la nueva vacuna: alta, media y baja. El tratamiento concluyó el 2 de abril con éxito y estaba destinado a evaluar su efectividad y seguridad. La fase 2, completada el pasado 11 de junio, ha contado con 500 voluntarios, pero en su caso han podido participar en los test desde sus domicilios y han podido ser monitorizados a distancia.

«Los resultados experimentales deben interpretarse con cautela. Inducir una respuesta inmune no necesariamente indica que la vacuna puede proteger completamente a los humanos de la nueva infección por coronavirus. Aunque el desarrollo de la nueva vacuna tiene perspectivas positivas, aún queda mucho trabajo por hacer», ha insistido estas semanas la doctora Chen Wei.

Hasta el domingo, la Organización Mundial de la Salud dijo que 17 vacunas candidatas a la Covid-19 estaban en evaluación clínica, con otras 131 en etapas preclínicas.