China pasa a la penúltima fase de una vacuna contra el coronavirus e Israel prueba con éxito otra en ratones

Las previsiones más optimistas estiman que a finales de este año podría estar lista la primera vacuna contra el coronavirus

EP/EFE

La vacuna inactivada contra el coronavirus que desarrolla el Instituto de Biología Médica de la Academia China de Ciencias Médicas ha entrado en fase 2 de ensayos clínicos, según ha informado el ‘Diario de la Ciencia y la Tecnología’ chino.

La fase 2 de los ensayos evalúa más en profundidad la inmunogenicidad y seguridad de la vacuna en humanos. Los ensayos se están llevando a cabo en la provincia de Yunnan, en el sur del país.

El estudio en fase 1 en curso ha contado con unos 200 participantes desde mayo. En la fase dos se determina la dosis de la vacuna y se continúa evaluando la respuesta inmunológica que provoca en personas sanas.

Hasta ahora, cinco vacunas candidatas para la COVID-19 han sido aprobadas para ensayos clínicos en China, lo que representa el 40 por ciento del total de vacunas en ensayos clínicos en el mundo, según datos del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Por el momento ninguno de los ensayos clínicos que se están practicando en el mundo ha superado la fase 3, la última etapa de ensayos clínicos a gran escala, un paso necesario antes de obtener la aprobación reglamentaria para su venta.

Las previsiones más optimistas estiman que a finales de este año podría estar lista la primera vacuna contra el coronavirus. Ya a finales de 2020, ciertos grupos de personas con necesidades especiales pueden empezar a ser vacunadas con compuestos experimentales si hay situación de urgencia, apuntó el mes pasado el director del Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades de China, Gao Fu.

El nuevo coronavirus, descubierto en China a finales de 2019, ha infectado a 8.808.000 millones de personas en todo el mundo y ha matado a más de 460.000 contagiados.

Un centro israelí prueba con éxito posible vacuna contra COVID-19 en hámsteres

El Instituto de Israel para Investigación Biotecnológica ha probado con éxito una posible vacuna contra la COVID-19 en roedores, un paso que le permitirá avanzar en las pruebas con otros animales y, en una última fase, con humanos, informa hoy el digital local Times of Israel. El centro, dependiente del Ministerio de Defensa, espera acabar la preparación de la vacuna en un año o incluso antes, según concretó en un informe publicado este pasado viernes en el repositorio biorXiv, un portal en el que los textos aún no han sido sometidos a revisión por otros expertos, aunque pueden dejar sus comentarios.

Los investigadores experimentaron con dos grupos de hámsteres infectados: unos no fueron vacunados y otros recibieron una vacuna «de dosis única» que produjo «una inducción rápida y potente de anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2».

Los roedores inmunizados dejaron de perder peso corporal, a diferencia de los otros. A su vez, los pulmones de aquellos sin vacunar sufrieron «daños extensos en los tejidos y altos niveles virales», lo que contrasta con los otros, que mostraron una «patología pulmonar menor y sin carga viral».

Los experimentos con roedores son parte de un proceso preliminar clave para el desarrollo de vacunación contra el coronavirus. Si funcionan con éxito, las pruebas pueden seguir con otros animales y, en una última etapa, pasar a la experimentación con humanos para comprobar la efectividad de la vacuna y sus posibles efectos secundarios, especificaron los mismos investigadores en su informe.

Múltiples grupos de científicos israelíes, igual que los de muchos otros países del mundo, trabajan a contrarreloj para el desarrollo de vacunas y medicamentos contra la COVID-19, un proceso acelerado que abordan desde el inicio de la propagación de la pandemia.

El pasado mayo, el Instituto de Israel para Investigación Biotecnológica ya consiguió desarrollar anticuerpos que neutralizan el coronavirus, lo que debe servir para acelerar la creación de fármacos para pacientes infectados.

El país, donde el impacto del virus fue relativamente moderado, registra hasta el momento 305 fallecidos y más de 20.680 contagios, pero la rápida desescalada que hizo tras pasar su fase más crítica derivó estas últimas semanas en un aumento de las infecciones.

Ayer, un centro de investigación dependiente del Ejército aseguró que Israel ha entrado ya en una segunda oleada de contagios, y advirtió que si no se adoptan medidas para detener su propagación, en un mes podría haber mil casos diarios y cientos de muertes.

Ante ello, el Ministerio de Sanidad ordenó a los hospitales que se preparen para reabrir las salas especiales para tratar a pacientes con COVID-19.

El primer ministro, Benjamín Netanyahu, pidió hoy a la población que respete las precauciones necesarias –llevar mascarilla y mantener distanciamiento de dos metros- para «aplanar la curva», frenar el aumento de contagios y evitar la imposición de nuevas restricciones y cierres que lleven al país a dar marcha atrás.

Según agregó, mañana se reunirá con el comité encargado de gestionar la crisis del coronavirus para «discutir los pasos necesarios» para afrontar la situació