Brasil rompe la unidad latinoamericana en la condena del embargo a Cuba en la ONU

La resolución reclamando el fin del bloqueo vuelve a recibir el abrumador respaldo de la comunidad internacional

Como cada año desde hace 28, este jueves la Asamblea General de Naciones Unidas ha aprobado abrumadoramente, con 187 votos a favor, una resolución condenando y pidiendo el levantamiento del embargo “económico, comercial y financiero” que Estados Unidos tiene impuesto desde hace casi seis décadas sobre Cuba. Por primera vez desde que Paraguay se opuso a la resolución en la primera votación en 1993, no obstante, se ha roto la tradicional unidad latinoamericana en la repulsa al bloqueo. Bajo la presidencia de Jair Bolsonaro, Brasil ha sumado su voto contrario a la resolución a los de EEUU e Israel. Colombia, por su parte, se ha abstenido (como Ucrania).

Aunque la resolución no tiene carácter vinculante y el embargo solo podría levantarlo el Congreso en Washington la votación en la ONU, que se realiza anualmente desde 1992, se ha convertido en un ejercicio diplomático significativo. Con él se recuerda a EEUU su aislamiento casi absoluto en su determinación de mantener un bloqueo económico a la isla que tiene duras consecuencias para la población cubana.

Del deshielo a la congelación

Aunque hace tres años, durante la presidencia de Barack Obama y en un momento histórico de deshielo entre Washington y La Habana, la resolución se aprobó sin ningún voto en contra (con EEUU e Israel absteniéndose), con Donald Trump en la Casa Blanca la relación ha ido enfriándose hasta volver a congelarse. Y Bruno Rodríguez, el canciller de Asuntos Exteriores cubano, ha denunciado en la ONU que la Administración del republicano ha “intensificado agresivamente” la aplicación del embargo.

Los dos días de debate han dejado el tradicional enfrentamiento dialéctico entre los representantes de Cuba y EEUU, en este caso Rodríguez y la embajadora de Washington ante la ONU, Kelly Craft. Ella ha asegurado que “EEUU no es responsable” de los problemas del pueblo cubano y ha criticado a la comunidad internacional por cuestionar la soberanía estadounidense para imponer sus políticas comerciales o por respaldar al gobierno de la isla en el tema del embargo. Rodríguez le ha replicado que “el gobierno de EEUU no tiene la más mínima autoridad moral para criticar a Cuba ni a cualquier otro país en tema de derechos humanos”.

Bolsonaro y Duque

Pese al abrumador respaldo a la resolución contra el bloqueo, Washington ha podido apuntarse la victoria del apoyo este año de un aliado como Bolsonaro, bajo cuya presidencia se ha tensado la relación de Brasil con Cuba, problemas ejemplificados en episodios como la retirada de miles de médicos de la isla tras las críticas del ultraconservador.

Colombia, por su parte, ha explicado su abstención como “manifestación política de rechazo a la actitud hostil de Cuba hacia Colombia”. Entre las críticas a La Habana que lanza el gobierno de Iván Duque está la negativa cubana a extraditar a miembros del Ejército Liberación Nacional que acudieron como negociadores en las conversaciones de paz en la isla así como el apoyo “activo” a Nicolás Maduro en Venezuela y lo que asegura que es “participación del régimen cubano en intentos desestabilizadores a varios gobiernos de la región”.