ARCHENA/ Y la sirena sonó por última vez

Un amplio proyecto para remodelar el entorno

 Ahora sí. La sirena del viejo Colegio Miguel Medina/Las Graduadas sonó el miércoles día 23 de enero de 2018 por última vez. Ya nunca volverá a anunciar que comienza un nuevo día de clase, una nueva oportunidad para aprender, para cambiar o para reafirmarte, nunca volverá a anunciar que es la hora del comedor escolar, quizá para muchas personas el mejor momento de cada día en aquellos años en que al menos podían alimentarse en los colegios. Nunca volverá a anunciar que finaliza la jornada escolar o avisarnos que comienza o finaliza el tiempo del recreo o que hay que realizar un simulacro de  evacuación del Centro por posibilidad de incendio.
 Atrás quedaron miles y miles de días donde también  miles y miles de personas aprendieron a pensar, a respetar, a descubrir sus talentos, a soñar, a creer y a confiar en sí mismos, en definitiva, a “ser”. Ese ha sido el objetivo de tantos/as maestros/as que durante 77 años tuvieron el honor de ejercer esa profesión, tan sufrida a veces pero tan honrosa siempre.
 Por última vez, el alumnado ha vuelto a disfrutar con cariño de su viejo colegio, a recordar vivencias y personas. El alumnado de Primaria, últimos “habitantes” del edificio, han visitado su Colegio por última vez, en compañía del profesorado, ya que pronto, alrededor del edificio principal, que seguirá reinando sobre el lugar, se construirá un aparcamiento público y una redonda.
  Durante dos días, el alumnado pudo jugar, correr por el patio, almorzar con sus compañeros y fotografiarse junto a ellos en la escalera de entrada para sellar aquellos primeros años escolares de su vida. También se realizaron dos actividades tipo concurso, una dirigida al I Tramo, consistente en dibujar el colegio y otra, dirigida a II Tramo, consistente en una redacción sobre sus recuerdos en él. Durante estos días se entregaron unos diplomas de recuerdo a los ganadores/as y la ganadora de la redacción tuvo la oportunidad de leerla delante de sus compañeros/as.
  Dentro de sus gruesas paredes quedarán guardadas para siempre todas las experiencias y sensaciones vividas en él.